La desobediencia como medio de expresión entre adolescentes.
Para
iniciar, los padres se pasan los primeros años de la vida de un niño
enseñándole todo lo que saben sobre el mundo que los rodea. Ellos tratan de
darles una definición clara del bien y el mal; indicándoles el sentido de la
realidad. Cuando estos niños se vuelven adolescentes puede ser, que estas
lecciones desaparezcan a favor de las peleas desobedeciendo a sus padres. Esto
se ha vuelto un problema mundial con el cual se ha tenido que lidiar, y por
tanto, muchas familias lo han tenido que enfrentar. Hoy en día la desobediencia
como medio de expresión entre adolescentes se ha vuelto una
epidemia de la cual muy pocos jóvenes se salvan.
Ahora
bien, un adolescente se muestra desobediente para agradar a los demás o para
que digan que se gobierna y es poco dependiente de otros. La desobediencia es “la
violación de las leyes de un sistema determinado, deliberada, pública y se
realiza de forma articulada[1]. También puede ser una forma de rebeldía en
relación a la educación que le han dado sus padres. La permisividad y la
vulnerabilidad es la actitud que ellos aprovechan para convertirse en jefes.
Cuando estas cansado de intentar poner un límite y unas normas, de llevar el
peso de la educación, se produce un desgaste que te hace vulnerable. Y este
aspecto según la “Psicóloga Alicia Banderas” es el alimento perfecto para que
ellos sigan y se conviertan en el Rey o la Reyna de la casa.
Las personas son entes sociales que cada día van
construyendo un aprendizaje, que viene basado en reglas reguladas por la
familia y la comunidad. Durante la niñez se van estableciendo los límites que
en si, ayudan a generar comportamientos que tienen el fin de autorregularse.
Este proceso se conoce comúnmente como el dominio y el auto-control que cada uno
tiene de si mismo. Gracias al proceso de autorregulación es que se generan habilidades para enfrentar
la frustración, ansiedad y enojo que son emociones que tienden a activar
nuestra conducta. Y es así, como en términos generales, obtenemos dominio de
nosotros y evitamos actuar de manera irracional o impulsiva. Se vigilante, y
tienes que obedecer todas estas palabras que te estoy mandando a fin de que te
valla bien (Deuteronomio 12:28).
Un medio de expresión de desobediencia en los
jóvenes es la forma de hablar, pero en su mayoría está el comportamiento.
Ejemplos de estos:se niega a obedecer, quiere hacer lo que
le parece. Además estos toman diferentes actitudes dependiendo de la situación
en que se encuentre y solo lo hacen para llamar la atención, o porque tienen
una muy mala costumbre. Sin lugar a dudas, la desobediencia no nos ayuda a dar
una buena impresión de nosotros, sino todo lo contrario. Muchas personas se
alejan porque es un comportamiento fatal y con este se causan daños
irreparables del cual muchos jóvenes en un mañana se arrepentirán.
En efecto, ellos verán lo mal que hicieron en vez de
aprovechar esa adolescencia, esa etapa tan bonita de la vida para compartir con
sus padres, familiares y amigos de forma sana y divertida. La mala conducta de
algunos jóvenes genera momentos desagradables
y de manipulación en el entorno
familiar. Son los padres quienes tienen que poner una pauta a esa situación
aplicando normas e indicándoles cual es el comportamiento correcto. Aunque ya
están bastante grandes y saben lo que está bien y lo que está mal, como se les
viene enseñando desde pequeños. En fin, a esa desobediencia como medio de expresión
entre adolescentes hay que ponerle un alto.
[1]Berdion. Salcedo. Irene. Desobediencia civil. Lunes 14 de Marzo del
2011